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Pedagogía Corporal


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Extenso articulo que nos habla sobre el Método Mézières.

Tratamiento global de los desequilibrios sagitales del raquis por el Método Mézières

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AUTORES: 

      

Juan Ramón Revilla – José Ramirez

  • Fisioterapeutas Mezieristas. Barcelona.
  • Profesores asociados de la Universitat Internacional de Catalunya.
  • Directores Instituto Fisioterapia Global Mézières.
  • Directores Centre de Fisioteràpia KineMez.
  • Fundadores  de AMIF.
     

RESUMEN

Las alteraciones de las lordosis y cifosis fisiológicas del raquis se encuentran en el origen de múltiples disfunciones vertebrales,  tensiones musculares y de  patologías vertebrales degenerativas.

La reequilibración de la forma corporal y el reajuste postural deben ir unidos a la normalización funcional, respiratoria y neuromuscular. El tratamiento global debe tener en cuenta el terreno de base y los ritmos fisiológicos de cada paciente adaptando las técnicas de tratamiento a la realidad individual.

Un tratamiento global de calidad precisa de un examen físico previo lo más amplio y pormenorizado posible, así como un gran conocimiento tanto de las patologías actuales como de los antecedentes patológicos, que permita acertar los objetivos terapéuticos.

Esta complejidad obliga al fisioterapeuta mezierista a un gran esfuerzo de integración intelectual y de humildad profesional. Los múltiples factores que influyen en la salud del ser humano, nos obligan a ser conscientes de nuestras limitaciones, nos empujan a un aprendizaje continuo y a la creación de un sistema de identificación de errores, que nos permita la verificación y el análisis  de nuestro trabajo. 

PALABRAS CLAVE: Fisioterapia, globalidad, individualidad, reeducación postural,  cadenas miofasciales, método Mézières.

 

Global treatment of the sagittal imbalances of the spine through the Mézières Method

ABSTRACT

The spine alterations of the physiological lordosis and cyphosis are in the origin of multiple vertebral dysfunctions, muscular tensions and vertebral degenerative pathologies.

Corporal form balance and the postural readjustment must go together with the functional respiratory and neuromuscular normalization. Global treatment must bear in mind the base field  and  physiological paces of every patient, adapting  treatment techniques to the individual reality.

A quality global treatment needs a previous physical examination the most wide and detailed as possible; as well as a great knowledge both the current pathologies and of the pathological precedents, which it should allow to succeed the therapeutic aims.

This complexity forces the mezierist physiotherapist to a great effort of intellectual integration and of professional humility. Multiple factors that influence the health of the human being, force us to be conscious of our limitations,  push us to a constant learning and to the creation of a identification of mistakes system , which allows us to check and to analyse our work. 

KEY WORDS: Physiotherapy, globality, individuality, postural reeducation,  myofascial chains, Mézières method.

 

INTRODUCCIÓN

El interés de la medicina y la fisioterapia por las alteraciones morfoestáticas en el plano sagital es previo a Françoise Mézières. El alemán Staffel, en 1889, es el primer autor que introduce el concepto de tipologías raquídeas en el plano sagital (1) (fig.1).

Posteriormente el estadounidense Lovett en 1902 profundiza sobre los trabajos de Staffel y otros autores, e introduce la “tecnología fotográfica” para constatar los cambios posturales antes y después de un tratamiento (2) (fig. 2).

A lo largo del siglo XX otros autores han seguido el camino abierto por estos pioneros y entre ellos Françoise Mézières se encuentra, sin duda, en un lugar destacado (3, 4, 5, 6, 7, 8).

La estación bípeda del ser humano es la mayor expresión de este sistema postural,  e implica adaptaciones continuas a nivel de la estática cefálica, raquídea y pelviana, especialmente en el plano sagital. Debemos conocer el estado de estas curvas, la definición de sus parámetros fisiológicos y sus posibles alteraciones (9, 10).

El objetivo final del tratamiento es, respetando los antecedentes patológicos, restaurar al máximo posible la fisiología funcional/normal de la columna vertebral y la dinámica respiratoria , permitiendo la libertad del movimiento y la mejora postural.

La búsqueda de la belleza de las formas corporales y el equilibrio de las curvas vertebrales ha estado siempre presente en la reeducación postural mezierista. La cuestión es: ¿cómo podemos obtener una bella y sana arquitectura corporal?

Podríamos decir que un tratamiento de reeducación postural por el Método Mézières es, como la construcción de un  gran edificio; un proceso complejo y progresivo, que necesita su tiempo.  Para que este proceso sea un éxito, debemos comenzar la casa por los cimientos y no tener prisa en colocar las ventanas y llegar al techo antes de hora.

Los “cimientos” de un tratamiento global de reeducación son la valoración y el examen físico individualizados que nos permitan detectar las alteraciones del sistema postural y de las cadenas miofasciales y articulares.

El examen físico mezierista

El Método Mézières se caracteriza por un exhaustivo y pormenorizado análisis de la postura, que nos permita profundizar dentro de la diversidad tipológica (fig. 3).

Este análisis es tridimensional y deberá unirse al examen palpatorio, los tests de movilidad articular, la valoración de la extensibilidad de las cadenas miofasciales, el análisis de los patrones respiratorios y la valoración del gesto y la dinámica.

Toda esta amplísima valoración es de una gran subjetividad. La evidencia científica precisa de criterios cuantitativos de valoración en relación a la postura. A través de pruebas radiológicas, diversos estudios analizan las formas corporales en el plano sagital.  No obstante, es preciso avanzar hacia un protocolo de valoración postural a través de marcadores corporales y fotometría digital, que permita al fisioterapeuta cuantificar la postura de sus pacientes y los cambios conseguidos con el tratamiento (11) (fig. 4).

MATERIAL Y MÉTODOS

El Método Mézières es una terapia personalizada en la que el paciente mejora su postura y equilibra sus cadenas miofasciales de una manera progresiva (12, 13, 14, 15, 16, 17).  El mezierista guía y asiste en todo momento a la persona para que conozca mejor su cuerpo y su respiración. Respetando su ritmo personal, el paciente aprende a reconocer las tensiones musculares y cuales son sus compensaciones posturales habituales. La progresión terapéutica será la clave principal para conseguir el éxito del tratamiento  (Tabla I).

La progresión del proceso terapéutico

Comunicación y educación

Debemos explicar nuestro trabajo al paciente, adaptándonos a sus conocimientos.

Debemos ser educadores de la salud. Guiar al paciente en el proceso de comprensión de la terapia global y en la integración progresiva de sus cambios corporales, sin olvidar nunca cuales son sus expectativas y el motivo de la consulta.

Evolución clínica

El tratamiento global debe intentar entender las causas del dolor, pero también debe aliviar este dolor lo antes posible. Esta debe ser la prioridad inicial.

En función de la evolución clínica, el objetivo siguiente deberá ser la recuperación de las funciones corporales: respiratoria, de movimiento, vegetativas, etc…y progresivamente llegar al objetivo más estructural, que es la mejora de las formas corporales y el equilibrio de las curvas vertebrales.

La terapia manual

La terapia manual es un elemento básico de nuestro trabajo.

Podemos hablar también de una progresión en la utilización de estas armas terapéuticas. A través de acciones locales podemos relajar zonas contracturadas con técnicas neuromusculares y de masoterapia e incorporarlas al trabajo global. Podemos abordar los tejidos miofasciales a través de los planos más superficiales para acceder progresivamente a las zonas más profundas sin crear reacciones de defensa.

La terapia manual debe también, relacionar el centro corporal con la periferia, bien por la movilización y el masaje directo, bien a través de técnicas reflejas.

En general, debemos calmar los tejidos antes de tonificarlos.

La conciencia corporal y el movimiento

Utilizando técnicas de sensibilización y ejercicios sobre el movimiento y el ritmo, podemos conseguir que la persona conozca mejor las diversas partes de su cuerpo y las integre en un sentido global de unidad. El paciente puede “redescubrir” su cuerpo, integrando un nuevo esquema corporal y permitiendo mantener de una manera definitiva los cambios posturales conseguidos.

Diversas técnicas globales corporales afines a la filosofía terapéutica del concepto Mézières pueden enriquecer en gran medida nuestros tratamientos (3, 18, 19, 20).

Los estiramientos globales

Las posturas globales son posiblemente, el aporte terapéutico de Françoise Mézières más conocido en el ámbito de la fisioterapia. Los estiramientos globales activos, con contracción isométrica en amplitud externa, de las cadenas musculares hipersolicitadas, disminuyen la hipertonía y mejoran la extensibilidad, al tiempo que tonifican los músculos atrofiados (15). Este estiramiento activo, debe ser suave, progresivo y prolongado. Debe adaptarse al umbral de dolor y realizarse, en general, favoreciendo la espiración para relajar los músculos inspiradores.

Al comienzo del tratamiento, los estiramientos deben buscar la movilización y relajación tisular, para avanzar progresivamente hacia el estiramiento global activo.

El examen físico mezierista y la evolución clínica marcarán la evolución de la terapia,  con el objetivo final de una ganancia de extensibilidad cuantificable, cuando esto sea posible.

La gimnasia propioceptiva

Podemos decir que nuestro trabajo es, entre otras cosas, una Gimnasia Propioceptiva Global. Estudios científicos realizados en los últimos años demuestran que las vías propioceptivas y el cerebro, inscriben los cambios corporales y los guardan, continuamente y durante toda la vida, gracias a la neuroplasticidad. Además esta plasticidad del sistema nervioso, no sólo está presente en la edad infantil, sino que persiste en la edad adulta como lo atestiguan los avances científicos en neuro-rehabilitación (21, 22, 23).

El fisioterapeuta mezierista, en su trabajo de reeducación, no sólo modifica el sistema miofascial y la postura,  sino que se dirige especialmente a la propiocepción. Cuando ponemos en  tensión un tejido y  pedimos el control activo de las compensaciones insistiendo en la percepción corporal, lo estamos haciendo sobre todos los neuroreceptores situados en el interior del sistema miofascial (24, 25).

Con el tratamiento de reeducación global se obtienen cambios corporales visibles y cambios en los sistemas nerviosos central y vegetativo, no visibles, pero muy importantes. Cuando conseguimos que el paciente perciba los cambios adquiridos a lo largo de semanas o meses de tratamiento y los transforme en definitivos, llegamos a un integración cognitiva y global, que aporta grandes beneficios a su salud y bienestar, mejorando los procesos neuromusculares posturales y dinámicos; así como los patrones somáticos de estrés (26, 27).          

 

                                

Objetivos terapéuticos y técnicas de  tratamiento

Sin duda las posturas globales de estiramiento son las herramientas terapéuticas esenciales del Método Mézières y que lo diferencian de otras técnicas de fisioterapia.  

Si se utilizan de una manera personalizada, después de un examen riguroso analítico y global; huyendo de su uso estandarizado, los resultados terapéuticos son extraordinarios.

El tratamiento debe ser una terapia “a la carta”, que tenga en cuenta los máximos elementos posibles influyentes en la salud global del paciente.

Pero también podemos utilizar diversas técnicas manuales y conceptos de reeducación analíticos o semi-globales, que aplicados sobre ciertas regiones corporales claves y con objetivos terapéuticos concretos, enriquecerán enormemente el tratamiento global (Tabla II).

El tratamiento

Trabajo postural de base   (fig. 5).

El trabajo mezierista postural de base se inicia con la recolocación pélvica y de la cintura escapular. Se solicita al paciente, el control  activo que evite el ascenso y antepulsión de los hombros, un crecimiento axial a nivel occipital y todo ello, se realizará en el tiempo de la espiración, solicitando el descenso de esternón y parrilla costal. Esta postura global, permite equilibrar los bloques corporales, disminuir los excesos de lordosis y cifosis, y comenzar a reajustar las tensiones entre las cadenas miofasciales anteriores y posteriores. La recolocación guiada por el fisioterapeuta y la puesta en tensión global, gracias al mantenimiento activo realizado por el propio paciente pondrán en evidencia las tensiones musculares y sus compensaciones.

Tórax, cintura escapular y respiración (fig. 6).

El reconocimiento y liberación, de los patrones de tensión torácicos y de la cintura escapular, facilita el reequilibrio respiratorio y predispone para la corrección postural global. Este es un trabajo pasivo a nivel de la contracción muscular; pero activo desde el punto de vista de la conciencia corporal, que permite un reconocimiento de las restricciones respiratorias y de los patrones somáticos de estrés (6, 18, 26, 27, 29).

Tratamiento de la rectificación en charnela cérvico-dorsal y región cervical media (fig. 7).

En estos niveles de la columna vertebral, podemos encontrar una disminución de las curvas fisiológicas y pérdida de movilidad y rigidez. En estos casos, la combinación de técnicas de terapia manual locales con ejercicios rítmicos de movimiento, se hacen imprescindibles para restablecer las funciones posturales y dinámicas correctas. Este trabajo debe combinarse con los ritmos respiratorios, el dinamismo mandibular y la movilidad torácica y de cintura escapular (19, 20, 30, 31).

Región mandibular y respiración (fig. 8).

Es frecuente encontrar un exceso de tensión en los músculos mandibulares. Estas hipertonías deben tratarse con técnicas manuales específicas de inhibición y estiramiento, que permitan mejorar la función y estática mandibular. Pero también debemos valorar la repercusión en el nivel torácico  y de cintura escapular, en relación al patrón respiratorio dominante (15, 31, 32).

Región cervical y cráneo-mandibular (fig. 9).

Respetar la lordosis fisiológica cervical  y equilibrar las tensiones entre los sistemas miofasciales anteriores y posteriores será fundamental para conseguir la armonía cráneo-mandibular y cervical. La tracción axial occipital permite controlar el exceso de lordosis cervical  y la báscula posterior del cráneo. Debemos vigilar especialmente que, para conseguir este objetivo, el paciente no “reclute” en exceso el sistema muscular anterior. Los músculos hioideos, principalmente, pueden generar una tensión excesiva a nivel mandibular y comprometer los conductos de la región anterior del cuello (33).

Técnica miofascial para tipologías espiratorias (fig 10).

En los casos de tipologías de predominio miofascial anterior y de patrones espiratorios, el abordaje sutil de los patrones somáticos de tensión se hace imprescindible. Las técnicas de terapia manual suaves, unidas al trabajo de la conciencia corporal y del ritmo respiratorio, permitirán la liberación  progresiva de las estructuras miofasciales tensionadas y su incorporación al trabajo postural global (8, 16, 18, 27).

Lordosis fisiológica y ritmicidad respiratoria (fig. 11).

En aquellos casos en los que se presente una ausencia de las curvaturas fisiológicas a la vez que una insuficiente ritmicidad respiratoria, su recuperación e integración global será un objetivo prioritario del tratamiento. El ejercicio induce progresivamente la recuperación de las lordosis fisiológicas lumbar y cervical en el tiempo espiratorio, favoreciendo la inhibición de los músculos inspiradores hipertónicos y la relajación de los músculos profundos del raquis (32, 34).

Charnela tóraco-lumbar y región tóraco-pelvi-abdominal (fig. 12).

En la estabilidad y movilidad de esta gran región corporal, están implicados músculos tan importantes como diafragma, cuadrado lumbar, psoas, CMP, abdominales…la liberación de los sistemas miofasciales hipersolicitados y la mejora de la movilidad respiratoria, permitirá la equilibración de las charnelas dorso-lumbar y lumbo-sacra y facilitará la equilibración de las masas corporales torácica y lumbo-pélvico-abdominal en el posterior trabajo postural en carga (6, 18).

Trabajo postural global asimétrico    (fig. 13 y 14).

La puesta en tensión global de las cadenas miofasciales pone en evidencia los desequilibrios asimétricos corporales. Dentro de esta visión tridimensional de las alteraciones posturales, debemos “atrapar”  no sólo las compensaciones que se producen en el plano sagital, sino también las que se producen en el ámbito de las inclinaciones y rotaciones. La “caza” de estas compensaciones, al tiempo que se mantiene la libertad y fluidez de la respiración, es la esencia del tratamiento mezierista (13, 15, 16, 17). La asimetría corporal también pone en evidencia la necesidad de una reeducación global que tenga en cuenta las torsiones de las estructuras corporales (7, 8, 34).

Cadena posterior y estabilidad tóraco-lumbar (fig. 15).

El estiramiento activo de la gran cadena miofascial posterior, debe permitir al mismo tiempo, la activación de los músculos posteriores más profundos encargados de preservar la estabilidad lumbar y mantener la lordosis fisiológica. Debemos ser muy cuidadosos en evitar el exceso de extensión a nivel dorsal y cervical que puede conllevar este trabajo postural de gran valor tonificante y propioceptivo (14, 17).

Trabajo del pie y miembro inferior (fig. 16).

La reequilibración de la cadena articular del miembro inferior precisa de un trabajo específico en carga para ajustar las tensiones de las cadenas miofasciales. Este trabajo se debe complementar con técnicas analíticas y semi-globales de rearmonización en pie, tobillo, rodilla, cadera y pelvis. La unión de los conceptos terapéuticos analíticos y globales permite restaurar los ejes biomecanicos fisiológicos de la extremidad inferior (15, 35) y mejorar las correlaciones de ciertos parámetros angulares: versión pélvica, ángulo fémoro-pelviano, modificar el bloque torácico por un mejor posicionamiento de Th9 o modificar la concavidad lumbar (11).

Integración propioceptiva postural (fig. 17 y 18).

Los ejercicios posturales en carga permiten, cuando las cadenas musculares han recuperado la extensibilidad suficiente, tonificar lo músculos profundos del raquis, sin perder las correcciones posturales conseguidas. El tratamiento persigue que  el paciente integre en su nuevo esquema corporal, las libertades articulares y los cambios posturales adquiridos de una manera progresiva y definitiva, gracias a la neuroplasticidad (21, 22, 23). El paciente consigue con la práctica del Método Mézières mejorar los apoyos de los pies en relación a la posición de las rodillas y la pelvis. Se tonifican los músculos de las piernas, muslos y glúteos sin perjudicar el periné y fortaleciendo el abdomen. Gracias a la mejora del esquema corporal, el cambio postural conseguido se mantendrá con el paso del tiempo previniendo futuras lesiones.

DISCUSIÓN

Durante mucho tiempo el desconocimiento existente sobre el concepto Mézières de reeducación, especialmente en los países de lengua no francófona, ha generado en la profesión una idea errónea de dogmatismo y rigidez del método terapéutico. La discusión de algunos “viejos mezieristas” entre preservar la esencia y originalidad de los principios fundamentales del método, por un lado o abrirse a la inclusión de nuevos abordajes terapéuticos, por otro, está hoy en día totalmente desfasada. En este sentido, la orientación de la “Formación Método Mézières”, desde la muerte de su creadora en 1991, ha tenido una evolución hacia la inclusión de los nuevos conceptos biomecánicos y fisiológicos en el ámbito de la salud global, que sin duda permiten adaptar la terapia mezierista a la fisioterapia del siglo XXI (15, 16).

Los conceptos terapéuticos globales aportados por Mézières, no sólo son base de la terapéutica que lleva su nombre, sino que fueron adoptados como suyos, o formaron parte esencial, de diversos métodos o técnicas de fisioterapia desde los años 70 y 80 (8, 29, 30, 34, 36, 37, 38, 39).

Los principios de globalidad en fisioterapia son hoy en día incuestionables. Ello no impide que la metódica de la reeducación postural evolucione en base a los descubrimientos científicos y a las aportaciones desde otras escuelas o tendencias, que sin modificar los principios esenciales de globalidad, causalidad e individualidad, aporten una mejora en los tratamientos y un bienestar en nuestros pacientes.  Y esto es, en definitiva, el objeto principal de nuestro trabajo.

Por otra parte, las técnicas globales de fisioterapia son poco conocidas por los profesionales de la medicina y por la sociedad en general. Debemos profundizar en la labor de divulgación y demostración de nuestro trabajo. Siempre que sea posible, pues no es fácil en el ámbito de la salud global, este avance debe hacerse en la línea de la evidencia científica en fisioterapia.

CONCLUSIÓN

Nuestra postura y las curvas vertebrales son resultado de múltiples factores; genéticos, ambientales, psicosomáticos, viscerales, traumáticos…; pero, en cualquier caso, el rol del sistema miofascial  en las alteraciones posturales es fundamental.

El fisioterapeuta mezierista tiene la capacidad, actuando sobre este sistema miofascial, de rearmonizar numerosos parámetros angulares: cambiar el valor cuantitativo de una versión pélvica, del ángulo fémoro-pelviano, modificar el bloque torácico por un mejor posicionamiento de Th9 o recuperar una lordosis fisiológica perdida, por ejemplo. Pero también puede mejorar los ritmos corporales, la circulación, la respiración, el equilibrio vegetativo o los patrones somáticos de estrés… Para que esto sea posible el fisioterapeuta debe plantear una terapia estrictamente personalizada y adaptada al paciente.

Destaquemos, para finalizar, las  ideas esenciales en el tratamiento mezierista del raquis en el plano sagital:

  • La terapia debe adaptarse al terreno de base individual de cada persona, funcional/estructural y a sus espectativas como paciente/cliente.
  • La pérdida de lordosis/cifosis fisiológica es un gran factor de inestabilidad articular de la columna vertebral en todos sus niveles tanto o más que las hiperlordosis/hipercifosis.
  • La recuperación de la movilidad y ritmicidad vertebrales, deben ser un objetivo prioritario dentro del tratamiento.
  • Será fundamental liberar/equilibrar los problemas locales, para poder incorporar la zona bloqueada al trabajo propioceptivo global a lo largo del tratamiento.
  • El potencial de salud de la columna vertebral se puede medir por la posibilidad de asumir los cambios posturales y dinámicos, así como los excesos de carga, con el mínimo dolor y la máxima estabilidad articular.

El objetivo final del tratamiento es, respetando los antecedentes patológicos, restaurar al máximo posible la fisiología funcional/normal de la columna vertebral y la dinámica respiratoria , permitiendo la libertad del movimiento y la mejora postural.

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La Escoliosis.

Es una deformidad tridimensional de la espalda. Se caracteriza por una desviación lateral de la columna asociada a una rotación vertebral. 
En más del 85% de los casos no se conoce la causa (escoliosis idiopática). Existen malos hábitos que pueden provocar dolor o malas actitudes posturales; como llevar mal la mochila, o deportes asimétricos (tenis, golf, etc.) o tener una mala ergonomía en el trabajo. Pero estos aspectos difícilmente podrán ser el origen de una escoliosis, incluso una verdadera pierna corta no tiene por qué provocar una escoliosis progresiva.
Síntomas: 
Si bien el dolor no suele ser el signo principal de esta deformidad, en ocasiones puede aparecer molestias en el adolescente y dolor mecánico en el adulto. Los fenómenos de compensación y las tensiones musculares suelen ser los motivos principales de estos dolores.
Tratamiento:
Respecto al tratamiento físico, la reeducación postural por el Método Mézières es una técnica muy válida, sobre todo en las escoliosis del adolescente y del adulto. Los objetivos son diversos: evitar la progresión de la curva (etapa pre-puberal), mejorar la flexibilidad muscular (reequilibrio cadenas musculares), mejorar la movilidad articular y la estética postural. El objetivo final será siempre restablecer la funcionalidad máxima, el movimiento libre y armonioso con una mejora de la conciencia corporal.
http://www.metodo-mezieres.com/index.php/es/tratamientos/reeducacion-postural/escoliosis


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Una buena postura empieza por los pies.

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Con la llegada del otoño empezamos el ritual de buscar  zapatos  para la temporada. Nuestros pies que han estado libres, sueltos y  aireados se ven sometidos a las rigideces de cualquier estuche concebido para ello y al cual llamamos zapatos.

A veces buscar el calzado adecuado es una tarea realmente difícil.

Los pies en un zapato incorrecto nos restan libertad de movimiento.

Con los pies bloqueados, los movimientos de las extremidades resultan torpes, afectando a toda la movilidad  del cuerpo.

… y eso también  perturba a nuestros órganos internos.

No debemos de creer que las vísceras y  los músculos  se encuentran separados. En el interior  no se olvidan de los suplicios del exterior. Los órganos profundos sobrellevan el sufrimiento de los músculos y de las articulaciones.

Una  buena postura empieza por los pies.

Si recuperamos la libertad de los dedos y equilibramos los arcos plantares, devolveremos a nuestros pies sensaciones de amplitud y estabilidad, por lo que nuestra espalda trabajará con menos esfuerzo.

Obligamos a nuestros pies  a llevar un calzado perjudicial donde el contorno del pie y los dedos están aprisionados, en donde no pueden estirarse ni moverse.  Creamos un caminar limitado, sin armonía ni naturalidad.

Observo esos zapatos de punta, con tacones de vértigo….esos zapatos que producen contorneos donde el cuerpo vacila, donde cada paso es una proeza, un desafío.

Y si nos fijamos un poco más en la zona superior, el rostro permanece indiferente a la lucha que se desarrolla abajo, ajeno a los desesperados esfuerzos de las piernas, de la espalda y del sistema nervioso. Obligando a reconstruir a cada paso lo que sería la apariencia de la marcha humana.

Ese es el problema, al querer introducir tu pie en algo puntiagudo, estrecho, rígido….

Se producen extrañas mutaciones que no están previstas por la naturaleza. Las articulaciones se bloquean, se superponen los dedos, soldándose en un bloque compacto.

Y ya no pueden estirarse, apoyarse y presionar al suelo durante la marcha.

Los músculos del pie  y sus prolongaciones en la pierna, contraídos no hacen más que tirar de las articulaciones.  Si  se contraen, los huesos no tienen otra que desviarse. En los extremos de los huesos que se juntan con gran precisión, acaban siendo desplazados uno respecto del otro. ¿Te suena el Hallus valgus? ¿El juanete del dedo gordo?.

Sin embargo, aun llegando a esas deformaciones, podemos liberar las articulaciones y  estirar los músculos que  están hechos de una materia flexible.

La naturaleza nos brinda el poder de rehacernos. Volver a estar de pie, y encontrar los apoyos naturales sobre la tierra.

Todos los zapatos tendrían que respetar el contorno del pie y ser creados para poder caminar con armonía, dando la libertad que el cuerpo necesita.

Te propongo lo siguiente:

Ponte de pie y experimenta esto:

Los pies desnudos en el suelo. Intenta  separar el  dedo pequeño, luego el gordo. Abre los dedos en abanico, cuidando de  no levantar ninguno. Solo intenta de dejarlos descansados en el suelo. Para conseguir esto, es posible que se necesiten algunas semanas  y quizás sudes más que levantando pesas. Pero se consigue.

Toma un lápiz, una hoja grande de papel y dibuja el contorno de tu pie con su nueva  y autentica forma. A partir de ahora ya sabrás que zapato se te acomoda más y cuya forma tendrá que ser la del contorno de tu pie.

🙂 😉

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LA FIBROMIALGIA SI TIENE SOLUCIÓN.

Un testimonio de Rafaela Navarro del Espacio Cultivarte, una persona que se dio cuenta que la clave estaba en “cultivar” cuidados.

 

A modo de introducción y para situarnos veremos algunos datos de la fibromialgia en España. Es conocida como una de las enfermedades ocultas del siglo XXI pese a su influencia en la calidad la vida. No en vano, en España, padecen fibromialgia, o fatiga crónica, cerca de 1 millón de personas. Según afirma Benigno Casanueva, autor del primer tratado sobre fibromialgia que se edita en España, “no existe un perfil característico del paciente” pero se conoce que “un alto porcentaje de personas afectadas son mujeres jóvenes, de entre 30 y 50 años”.

Lo que si está claro es que la fibromialgia está  considerada como la principal causa de dolor crónico generalizado y afecta, aproximadamente, a un 2 por ciento de la población, con una frecuencia de un 4,2 por ciento en las mujeres y un 0,5 en los hombres. Casanueva precisa que “la fibromialgia es la segunda enfermedad reumática más compleja, por detrás de la artritis reumatoide”.

Tópicos sobre la fibromialgia

Sobre ella se suele decir que “no se cura”. Muchos médicos indican que la única solución es medicarse, y aceptarlo, no hacer nada. Esto a pesar de que una persona con fibromialgia suele tener una vida marcada por bajas laborales, estado anímico bajo, insomnios o sueño no reparador, inapetencia, susceptibilidad, baja autoestima, dolores que le acompañan en cada actividad que realiza, tristeza, y expresiones como “voy que me arrastro” o “no doy para más.

Testimonio de Rafaela Navarro

Psicoterapeuta de Análisis Transaccional y socio fundadora del Espacio Cultivarte.  Padeció fibromialgia durante aproximadamente  20 años.  El primer año después de la crisis fue tratada por un neurólogo, con penicilina, y otros medicamentos que no recuerda. Al año me fue a ver a sumédico de cabecera desesperada.  Él  fue el que le dijo que parecía una enfermedad reumatológica llamada fibromialgia que a veces se acompañaba con una sensación de agotamiento llamada “fatiga crónica” que se estaba empezando a hablar de ella… “no vas a morir por esta enfermedad, pero si morirás con ella”, sentenció.

Pregunta: ¿Por qué acudiste al médico?

Respuesta: Me quedé con una gran rigidez, mis articulaciones no tenían movimiento, el dolor era horrible, no podía ni salir del coche, ni levantarme de la mesa donde estaba cenando.

P.Cuéntanos tu periplo.

R.Antes de tener esta crisis tuve avisos, que yo no atendía. Me tomaba una aspirina y seguía. Estaba cansada, y pensaba que era por la primavera, o por el otoño. Trabajaba mucho y además “era muy nerviosa”, según el diagnóstico de los médicos.

El fin de semana antes de “la 1ª crisis” estuve en cama, no me podía mover, tenía mucho dolor y cansancio, pensé que de nuevo había cogido una “viriasis”. El lunes fui a trabajar (no podía faltar mi responsabilidad me lo prohibía). Pero lo pasé fatal: si me arrodillaba o sentaba, me tenían que ayudar a levantar. Yo sola no podía, imposible. Me vinieron a buscar por la noche al trabajo (porque aguanté todo el día) no podía salir del coche, me tuvieron que sacar, en la mesa a la hora de la cena no pude levantarme, la rigidez, el dolor el agotamiento era horrible… Me llevaron de urgencias y empezó el calvario.

Salí de allá caminando sin dolor (por el calmante) pero como una anciana de 200 años. A partir de ahí visité a un endocrino con sus correspondientes pruebas.  Todo estaba bien. Otro médico que me trató por reuma en la sangre (tratamiento de penicilina, un año más o menos). Después el neurólogo un año hasta que me cansé. Después de hablar con mi médico de cabecera empecé a negar que estaba mal “yo podría resolverlo” “yo era fuerte, lucharía” total no tenía nada.

Durante unos 10 años lo negué.  Cada día tomaba el termalgil, aspirinas etc. Hasta que hace aproximadamente 10 años tuve “la segunda gran crisis.” Esta sí me hizo parar, no podía luchar, me quedaba paralizada, el cansancio, los dolores, la tristeza, el miedo, la impotencia de no poder eran tremendos. Me sentía en muchos momentos enfadada porque yo ya no era la mujer fuerte que podía con muchas cosas, por no decir con todo.

Volví a mi médico de cabecera, me dijo lo que era en seguida y entre otras cosas me mandó  depresivos cosa que me enfadó mucho y se lo dije (algo poco habitual en mí) y me sugirió que me fuera a ver  un reumatólogo, así lo hice.

Tomé una decisión: dejar de negar la enfermedad, dejar de luchar contra ella… lo mejor que pude hacer fue aceptarla y aprender de ella.  ¿Aprender de ella os preguntareis? Pues encontré personas que me acompañaron, no fue fácil, romper con hábitos y creencias mantenidas durante tantos años.  Sin embargo, he aprendido  y sigo aprendiendo a cuidarme, hago ejercicio, cuido mi alimentación, medito, hago ejercicios de respiración, nado, duermo mis horas, busco la manera de tener espacios para hacer lo que me gusta… y diréis: “esta mujer tiene que tener mucho tiempo libre”, y la  verdad es que tengo muy poco.

A través de la fibromialgia he  aprendido a escuchar mi cuerpo, él me habla, me avisa, el dolor me está diciendo qué emoción no he tenido en cuenta, nuestro cuerpo es muy sabio solo tenemos que aprender a escucharlo.

Porque al fin y al cabo para llegar a la fibromialgia o la fatiga crónica uno de los componentes básicos  es el no tenernos en cuenta, no escucharnos, creernos súper-mujeres o súper-hombres y lo que no hemos aprendido  es a amarnos (sin sentimos egoístas)

P. ¿Cuál es la diferencia entre fibromialgia y Fatiga crónica?

R. Yo la definiría por mi vivencia con las dos: Fibromialgia; un dolor intenso en unos puntos concretos del cuerpo, que pueden ir variando, dependiendo del  día. La intensidad del dolor puede variar, puede ser como de unas agujetas constantes o de un gran dolor acentuado por cualquier movimiento. También hay cansancio, ¡cómo no, el dolor agota!

Fatiga crónica; agotamiento total, no tienes fuerza ni para levantar un vaso de agua, ni la cuchara, no hay energía, para mí era lo peor, me sentía como una ancianita de 200 años. Hablar era un esfuerzo demasiado grande

P. ¿Qué piensas de estos síntomas?

R.Pienso que tienen un componente emocional muy importante. Las personas que los hemos padecido y que los padecen so,ps personas muy exigentes con nosotras mismas. Que no sabemos decir “No” sin sentirnos culpables.

P.¿Cómo lo viviste?

R.Como he comentado antes primero negándola y la segunda vez utilizándola para aprender sobre mi misma (toda una experiencia y sigo en ello).

P. ¿Te sentiste apoyada por tu entorno?

R.La primera vez por nadie, no sabían, pero ni yo misma  me apoyaba no sabía tampoco lo que pasaba, la segunda encontré sobre todo a una persona que fue mi compañera de viaje, ella me enseño a cuidarme, me dio los permisos que yo necesitaba para empezar a “gatear” en esta nueva experiencia. Me sentí cuidada y apoyada por ella. Mi familia hacia lo que podía, porque seguían sin comprender

P. ¿Qué pensaban de tu situación?

R. Al principio no lo comprendían, ni me comprendían. Yo seguía trabajando, tenía que coger alguna baja, pero no entendían… hasta que en la empresa buscaron información y a partir de ahí hubo algún pequeño cambio.

P. ¿Sufres actualmente de fibromialgia?

R.Bueno, yo digo que soy” exfibromialgica”  Con la Dra. (reumatóloga) que me lleva, hace unos años que no hablamos de la fibromialgia, es como si no estuviera en mi vida, sin embargo si es cierto que hay momentos que tengo algún dolor… ¿Quién no, verdad? Lo importante es que no paraliza mi vida, escucho mi cuerpo, lo mimo, busco y encuentro lo que tengo que hacer. Hay una complicidad entre mi cuerpo y yo… el habla como sabe y yo lo escucho

P. ¿Qué hiciste para curarte? Al principio hice muchas cosas. Pongo como ejemplo:

R.Medicina alopática, que me indicó: Antidepresivos, antiinflamatorios, somníferos etc.Tomé los antidepresivos poco tiempo porque yo no estaba deprimida. Los antinflamatorios los tomaba en los momentos de crisis, y los somníferos también una temporada para poder descansar cuando dormía.

Medicinas Alternativas. Contacté con un naturópata que me ayudó con la alimentación. Me dieron minerales que mi cuerpo necesitaba (sigo tomando algunos), una terapia personal (un trabajo de crecimiento personal), masajes de varios tipos, siendo el método Mezieres junto a Ma. Angeles con quien he encontrado una gran ayuda  (busqué hasta que encontré el que me gustaba y ayudaba a estar mejor) natación, caminar, acupuntura.

Estudiar, leer sobre esto. Trabajo terapéutico. Alimentación. Meditación. Conversaciones amables. Masajes. Vida creativa. Cuidarme. Quererme.

-¿Qué le dirías a las personas  que padecen estos síntomas?

R.Que hay opciones para mejorar, no creer a los que lo digan que no os curareis de este síndrome, os podéis curar, podéis salir adelante, podéis hacer una vida normal. Sois valientes, capaces, valerosos, exigentes, responsables, perfeccionistas, luchadores… sin embargo hay algo que tenéis que aprender:  a teneros en cuenta, a ser pacientes,  a escucharos, a mirar hacia adentro, a expresar vuestras emociones, a decir no, en definitiva a amaros.

Rafaela Navarro. Psicoterapeuta en Análisis Transaccional. Padeció de fibromialgia y hoy día, entre su experiencia personal y su profesión está ayudando a personas a superar este síndrome