Tu cuerpo, un todo.

Pedagogía Corporal

En este vídeo veras la biomecanica de la mandíbula.

Deja un comentario

Con frecuencia las cefaleas o la rigidez cervical tienen que ver con un problema mandibular, fruto a su vez de una mala postura. Para solucionarlo es necesario considerar el organismo de forma global.

El síndrome de disfunción mandibular es la función dolorosa o defectuosa de las articulación temporo madibular.
Muchos pacientes con sintomatología leve no son diagnosticados y piensan que padecer dolor de cabeza y rigidez en el cuello de vez en cuando es normal. Otros, desgraciadamente, sufren dolor cada vez con más intensidad y frecuencia. Además padecen la incertidumbre de no conocer la causa de sus males.
Muchas causas pueden provocar disfunción mandibular pero en la mayoría de casos crónicos hallamos el estrés y la hiperactividad de los músculos cervicales y de masticación.
Gran parte de los dolores de espalda y cuello más comunes, así como muchas cefaleas tensionales, se relacionan con este trastorno.
Las personas que lo padecen de manera crónica pueden llegar a sufrir pérdidas de memoria, atención e incluso síndromes depresivos leves, relacionados con el estrés crónico.


Deja un comentario

Correr “Pisando” con el Talon o con el Metatarso. Riesgo de Lesion y Economia de Carrera

 

 

Si analizamos la pisada de un corredor y nos centramos en la forma en la que el pie de ese corredor hace contacto con el suelo, básicamente nos podemos encontrar con 2 tipos de pisada. La que se realiza “entrando con el talón” o la que se efectúa entrando con el Metatarso (parte media-anterior del pie). 

Correr

Se calcula que casi el 80% de los corredores que corren con zapatillas, toma contacto con el suelo con el talón. Durante los últimos años muchos han sostenido que el pasar de una pisada “de talón” hacia una pisada con la parte anterior del pie, conllevaría un menor riesgo de lesiones así como una mejora en la economía de carrera lo que es “casi” sinónimo de mejores tiempos en carrera. 

Si analizamos los estudios existentes en esta materia nos encontramos con que Daoud y col. (2012) realizaron una revisión retrospectiva con 52 corredores de pista de un nivel muy cercano al de elite (y por tanto no representativa de la inmensa mayoría de corredores populares), que encontró que el índice de lesiones en el grupo de corredores que “entraban” con el talón era casi el doble que en el grupo de corredores que “entraban” con el metatarso. 

Este estudio obtuvo una extraordinaria repercusión mediática que fue aprovechada por las marcas de calzado que realizaron importantes campañas publicitarias ensalzando las bondades del barefoot running (correr descalzo) y lanzando al mercado líneas de calzado deportivo minimalista basadas en este tipo de pisada. 

En 2003 Kleindienst ya había realizado otra revisión retrospectiva analizando la pisada de 471 corredores de nivel popular en la que no se encontraron diferencias entre corredores que entraban con el talón y los que lo hacían con el metatarso en relación con la frecuencia en la que se producían las lesiones. 

En 2005 Walther llevo a cabo una nueva revisión en la que participaron 1.203 corredores y en la que tampoco encontró diferencias en la incidencia de lesiones entre los corredores que entraban con el talón y los que lo hacían con el metatarso. 

Goss y Gross (2012) fue una encuesta basada en la web que aportaba datos de 1.605 corredores y a la que no se le otorgó mucha importancia debido al carácter de autoselección del diseño del estudio. Los autores informaron que los corredores que corrían con calzado tradicional tenían 3-4 veces más probabilidades de contraer una lesión que los corredores con calzado minimalista. 

Recientemente hemos asistido a una avalancha de estudios en relación al análisis de la pisada en corredores. 

Grier y col. también en un diseño retrospectivo en el que se han analizado 1.332 soldados de los cuales el 17% usaba zapatillas de correr minimalistas. El estudio destaca que cuando se realiza un control de las características personales, la condición física y de un historial de lesiones anteriores, no se encontraron diferencias en el riesgo de contraer lesiones durante los 12 meses previos entre los soldados que corrían con calzado minimalista en comparación con los soldados que lo hacen con zapatillas tradicionales de entrenamiento. Obviamente estamos suponiendo que los que usaban zapatillas minimalistas eran más que probablemente corredores que entran con el metatarso. 

Warr Y col. han evaluado a 342 soldados y tras analizar su patrón de pisada, el 13% fueron clasificados como corredores que entran con la parte media o anterior del pie. No han encontrado diferencias en los índices de lesiones y días de entrenamiento perdidos debido a lesiones, entre los corredores que entran con el talón y los que lo hacen con el metatarso. 

Kulmala y col. Han presentado otro estudio bajo el título “Los corredores que entran con el talón muestran una menor carga inducida por el ejercicio de correr en sus rodillas que los corredores que entran con el metatarso” en el que demuestran que en mujeres corredoras, las que entran de talón ven aumentadas las cargas en sus rodillas. Pero curiosamente, el titulo podría haber sido este “Los corredores que entran con el talón muestran una menor carga inducida por el ejercicio de correr en sus tobillos que los corredores que entran con el metatarso”, ya que el estudio también demuestra que al contrario de lo que ocurría con la rodilla, los corredores que corren de metatarso ven aumentada la carga en los tobillos en relación a los que corren de talón. 

En otra reciente investigación, Rooney y col. han intentado determinar la carga que se genera al correr en el interior de la articulación que supone una medida más directa de las cargas responsables de lesión que la fuerza de reacción del suelo en las que se han basado la mayoría de estudios anteriores . También se ha tratado de comparar estas cargas entre corredores de metatarso habituales y de talón reconvertidos en corredores de metatarso. Las conclusiones extraídas de este estudio no muestran diferencias en las fuerzas de contacto entre los corredores de metatarso habituales y los reconvertidos y destacan el significativo aumento de la carga en la articulación del tobillo en los corredores que aterrizan con el metatarso catalogándolo como un factor de riesgo para las personas que puedan considerar una transición de pisada de talón hacia una de metatarso. 

Esto simplemente significa que los corredores que entran con el talón cargan sus tejidos y articulaciones de manera diferente a los que lo hacen con el metatarso y por tanto en teoría, tendrían un diferente perfil de riesgo de lesión. Otro aspecto importante que subraya este estudio es que no se encontraron diferencias en lo que respecta a la cadencia o frecuencia de zancada entre ambos tipos de corredores. 

En otro interesante estudio, Williams y col. han comparado los niveles de absorción del impacto entre corredores que entran con el talón, corredores que lo hacen con el metatarso con zapatillas y corredores barefoot (sin calzado). El resultado de este estudio confirma un mayor nivel de absorción del impacto en la articulación del tobillo y menor en la rodilla por parte de los corredores que entran de metatarso con calzado. Además, los autores destacan una reducción del impacto total de la pierna comparándolo con los corredores que entran con el talón sin que se aprecien diferencias entre los que entran de metatarso con zapatillas y los “descalzos”. 

En otro estudio publicado también hace unos meses Shih y col. Llegan a la conclusión que la forma en la que el pie entra en contacto con el suelo es más importante que el hecho de correr con o sin calzado y destacan el aumento de riesgo de lesionarse en corredores que entran con el talón al correr con calzado minimalista o barefoot, por un aumento significativo de la actividad muscular de los gemelos lo que supone un aumento en la carga y una mayor tendencia a producirse lesiones. 

Si estableciéramos un ranking que midiera la solidez de las pruebas que otorgan importancia a los resultados de estas investigaciones, los 6 estudios mencionados estarían situados en la parte media o más cerca de la parte inferior, sobre todo debido a la naturaleza retrospectiva de los diseños de estos estudios. 

Algunos de ellos tienen otras cuestiones pendientes que afectan a su interpretación y aplicación. Por ejemplo, el nivel casi de élite de los atletas participantes en el estudio de Daoud y col y los participantes auto-seleccionados utilizados en el estudio Goss & Gross – hacemos mención a estos dos, ya que son los más frecuentemente mencionados en la “blogesfera barefoot”. 

Por alguna razón y a pesar de que estos también tienen limitaciones debido a la naturaleza retrospectiva de su diseño, casi nunca vemos mencionados los estudios de Kleindiest y Walth, a pesar de que fueron realizados con muestras muy grandes de corredores de nivel popular. No olvidemos que los nuevos y mayores estudios de Warr y col. Y de Grier y col confirman los resultados de los estudios de Kleindiest y Walther. 

Las evidencias parecen querer decirnos que probablemente no haya grandes diferencias en las tasas de lesiones entre corredores que entran con el talón y los que lo hacen con la parte anterior del pie a pesar de toda la retórica y la propaganda. Probablemente y como ya informaba Walther en 20005 haya diferentes tipos de lesiones que responden a diferentes patrones de toma de contacto con el suelo. Parece suficientemente probado que la carga de fuerzas que tiene que soportar la rodilla es mayor en los corredores que entran con el talón aunque menor la que soporta la articulación del tobillo. Ocurre lo contrario con los corredores que aterrizan con el metatarso. 

Por último, acaba de ver la luz un sorprendente estudio presentado por Gruber y col, realizado en un laboratorio de biomecánica de gran prestigio en la Universidad de Massachusetts, y publicado en la versión online de la revista Journal of Applied Physiology en el que no se ha podido encontrar ninguna diferencia entre la economía de carrera de los corredores que habitualmente corren entrando con el talón y la de los que lo hacen con el metatarso. 

Esto indicaría que no hay razón para cambiar de una pisada de talón (común en casi el 80% de los corredores) a una pisada de metatarso, como muchos han sostenido en los últimos años, al menos en términos de mejora de la economía de carrera, que es casi sinónimo de tiempos de carrera más rápidos. 

Los resultados del estudio parecen añadir credibilidad a la vieja teoría de que el cuerpo encuentra naturalmente su forma más eficaz para tomar contacto con el suelo. Para algunos, eso implica hacerlo con el metatarso, para la mayoría, hacerlo con el talón 

Este estudio destaca entre muchos experimentos similares por presentar el uso de una metodología única. En lugar de tomar un grupo de corredores y hacer que corran por primera vez de una forma, y después de la otra, el estudio comenzó con dos grupos de corredores veteranos (un grupo formado por corredores que entran con el metatarso, y otro grupo de corredores que entran con el talón) que se limitaron a correr de la forma que lo hacían habitualmente 

Los grupos eran parecidos en edad, peso, kilometraje semanal de entrenamiento ( cerca de 50 km/ semana ) y el ritmo de carrera (aproximadamente 4:36/km ) al que corrían habitualmente. 

No se apreciaron diferencias entre grupos en lo que respecta a la economía de carrera. Sin embargo, Gruber cree que su estudio indica que la mayoría de los corredores corrían de forma más económica pisando con el talón. He aquí por qué: En su diseño también pidió a ambos grupos que corrieran de la forma contraria: los que lo hacían entrando con el talón debían hacerlo con el metatarso y viceversa. 

La mayoría de los que corrían con el talón resultaron ser menos económicos al hacerlo con el metatarso. Algo no tan sorprendente. Sin embargo , esto no ocurrió con los corredores que entraban con el metatarso quienes en más de la mitad de los corredores presentaban un menor consumo de oxígeno (VO2) cuando corrían entrando con el talón, en otras palabras, se volvieron más económicos, a pesar de que este no era su modo normal de correr. 

Este novedoso hallazgo de que el correr pisando con el talón es mejor que hacerlo con el metatarso plantea una cuestión interesante y un tanto irónica. El aterrizaje con el talón podría ser más económico, al hacer uso de la amortiguación trasera del pie tan denostada en muchas zapatillas de running. Presumiblemente la amortiguación ” hace el trabajo ” para que los músculos de las piernas no lo tengan que hacer. 

La mayoría de las zapatillas para correr tienen una menor amortiguación en la parte delantera que en la parte trasera del pie. ¿Sería más económico correr con el metatarso si las zapatillas tuvieran más amortiguación delantera? Es posible. No olvidemos que la mayoría de corredores que utilizan calzado minimalista o que corren descalzos creen que menos amortiguación es mejor. 

Gruber plantea un punto más sobre el pisar con el talón. Su estudio muestra que se queman menos carbohidratos que haciéndolo con el metatarso. Dado que los hidratos de carbono son primordiales en las carreras de fondo, como el maratón, el corree pisando con el talón podría conducir a mejores tiempos de maratón 

Mas información: 

http://www.runresearchjunkie.com/foot-strike-pattern-and-injury-rates/ 

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/m/pubmed/24357642/?i=4&from=exercise,%20training http://journals.lww.com/acsm-msse/Citation/2013/12000/Forefoot_Strikers_Exhibit_Lower_Running_Induced.12.aspx 

http://jap.physiology.org/content/early/2013/05/13/japplphysiol.01437.2012.short 

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23091785 

http://www.runnersworld.com/running-tips/study-rearfoot-forefoot-strike-equally-efficient 

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23996137 

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23507028 

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22217565


Deja un comentario

Extenso articulo que nos habla sobre el Método Mézières.

Tratamiento global de los desequilibrios sagitales del raquis por el Método Mézières

Avatar de Solofisio Por Solofisio Administrador  

 

 

AUTORES: 

      

Juan Ramón Revilla – José Ramirez

  • Fisioterapeutas Mezieristas. Barcelona.
  • Profesores asociados de la Universitat Internacional de Catalunya.
  • Directores Instituto Fisioterapia Global Mézières.
  • Directores Centre de Fisioteràpia KineMez.
  • Fundadores  de AMIF.
     

RESUMEN

Las alteraciones de las lordosis y cifosis fisiológicas del raquis se encuentran en el origen de múltiples disfunciones vertebrales,  tensiones musculares y de  patologías vertebrales degenerativas.

La reequilibración de la forma corporal y el reajuste postural deben ir unidos a la normalización funcional, respiratoria y neuromuscular. El tratamiento global debe tener en cuenta el terreno de base y los ritmos fisiológicos de cada paciente adaptando las técnicas de tratamiento a la realidad individual.

Un tratamiento global de calidad precisa de un examen físico previo lo más amplio y pormenorizado posible, así como un gran conocimiento tanto de las patologías actuales como de los antecedentes patológicos, que permita acertar los objetivos terapéuticos.

Esta complejidad obliga al fisioterapeuta mezierista a un gran esfuerzo de integración intelectual y de humildad profesional. Los múltiples factores que influyen en la salud del ser humano, nos obligan a ser conscientes de nuestras limitaciones, nos empujan a un aprendizaje continuo y a la creación de un sistema de identificación de errores, que nos permita la verificación y el análisis  de nuestro trabajo. 

PALABRAS CLAVE: Fisioterapia, globalidad, individualidad, reeducación postural,  cadenas miofasciales, método Mézières.

 

Global treatment of the sagittal imbalances of the spine through the Mézières Method

ABSTRACT

The spine alterations of the physiological lordosis and cyphosis are in the origin of multiple vertebral dysfunctions, muscular tensions and vertebral degenerative pathologies.

Corporal form balance and the postural readjustment must go together with the functional respiratory and neuromuscular normalization. Global treatment must bear in mind the base field  and  physiological paces of every patient, adapting  treatment techniques to the individual reality.

A quality global treatment needs a previous physical examination the most wide and detailed as possible; as well as a great knowledge both the current pathologies and of the pathological precedents, which it should allow to succeed the therapeutic aims.

This complexity forces the mezierist physiotherapist to a great effort of intellectual integration and of professional humility. Multiple factors that influence the health of the human being, force us to be conscious of our limitations,  push us to a constant learning and to the creation of a identification of mistakes system , which allows us to check and to analyse our work. 

KEY WORDS: Physiotherapy, globality, individuality, postural reeducation,  myofascial chains, Mézières method.

 

INTRODUCCIÓN

El interés de la medicina y la fisioterapia por las alteraciones morfoestáticas en el plano sagital es previo a Françoise Mézières. El alemán Staffel, en 1889, es el primer autor que introduce el concepto de tipologías raquídeas en el plano sagital (1) (fig.1).

Posteriormente el estadounidense Lovett en 1902 profundiza sobre los trabajos de Staffel y otros autores, e introduce la “tecnología fotográfica” para constatar los cambios posturales antes y después de un tratamiento (2) (fig. 2).

A lo largo del siglo XX otros autores han seguido el camino abierto por estos pioneros y entre ellos Françoise Mézières se encuentra, sin duda, en un lugar destacado (3, 4, 5, 6, 7, 8).

La estación bípeda del ser humano es la mayor expresión de este sistema postural,  e implica adaptaciones continuas a nivel de la estática cefálica, raquídea y pelviana, especialmente en el plano sagital. Debemos conocer el estado de estas curvas, la definición de sus parámetros fisiológicos y sus posibles alteraciones (9, 10).

El objetivo final del tratamiento es, respetando los antecedentes patológicos, restaurar al máximo posible la fisiología funcional/normal de la columna vertebral y la dinámica respiratoria , permitiendo la libertad del movimiento y la mejora postural.

La búsqueda de la belleza de las formas corporales y el equilibrio de las curvas vertebrales ha estado siempre presente en la reeducación postural mezierista. La cuestión es: ¿cómo podemos obtener una bella y sana arquitectura corporal?

Podríamos decir que un tratamiento de reeducación postural por el Método Mézières es, como la construcción de un  gran edificio; un proceso complejo y progresivo, que necesita su tiempo.  Para que este proceso sea un éxito, debemos comenzar la casa por los cimientos y no tener prisa en colocar las ventanas y llegar al techo antes de hora.

Los “cimientos” de un tratamiento global de reeducación son la valoración y el examen físico individualizados que nos permitan detectar las alteraciones del sistema postural y de las cadenas miofasciales y articulares.

El examen físico mezierista

El Método Mézières se caracteriza por un exhaustivo y pormenorizado análisis de la postura, que nos permita profundizar dentro de la diversidad tipológica (fig. 3).

Este análisis es tridimensional y deberá unirse al examen palpatorio, los tests de movilidad articular, la valoración de la extensibilidad de las cadenas miofasciales, el análisis de los patrones respiratorios y la valoración del gesto y la dinámica.

Toda esta amplísima valoración es de una gran subjetividad. La evidencia científica precisa de criterios cuantitativos de valoración en relación a la postura. A través de pruebas radiológicas, diversos estudios analizan las formas corporales en el plano sagital.  No obstante, es preciso avanzar hacia un protocolo de valoración postural a través de marcadores corporales y fotometría digital, que permita al fisioterapeuta cuantificar la postura de sus pacientes y los cambios conseguidos con el tratamiento (11) (fig. 4).

MATERIAL Y MÉTODOS

El Método Mézières es una terapia personalizada en la que el paciente mejora su postura y equilibra sus cadenas miofasciales de una manera progresiva (12, 13, 14, 15, 16, 17).  El mezierista guía y asiste en todo momento a la persona para que conozca mejor su cuerpo y su respiración. Respetando su ritmo personal, el paciente aprende a reconocer las tensiones musculares y cuales son sus compensaciones posturales habituales. La progresión terapéutica será la clave principal para conseguir el éxito del tratamiento  (Tabla I).

La progresión del proceso terapéutico

Comunicación y educación

Debemos explicar nuestro trabajo al paciente, adaptándonos a sus conocimientos.

Debemos ser educadores de la salud. Guiar al paciente en el proceso de comprensión de la terapia global y en la integración progresiva de sus cambios corporales, sin olvidar nunca cuales son sus expectativas y el motivo de la consulta.

Evolución clínica

El tratamiento global debe intentar entender las causas del dolor, pero también debe aliviar este dolor lo antes posible. Esta debe ser la prioridad inicial.

En función de la evolución clínica, el objetivo siguiente deberá ser la recuperación de las funciones corporales: respiratoria, de movimiento, vegetativas, etc…y progresivamente llegar al objetivo más estructural, que es la mejora de las formas corporales y el equilibrio de las curvas vertebrales.

La terapia manual

La terapia manual es un elemento básico de nuestro trabajo.

Podemos hablar también de una progresión en la utilización de estas armas terapéuticas. A través de acciones locales podemos relajar zonas contracturadas con técnicas neuromusculares y de masoterapia e incorporarlas al trabajo global. Podemos abordar los tejidos miofasciales a través de los planos más superficiales para acceder progresivamente a las zonas más profundas sin crear reacciones de defensa.

La terapia manual debe también, relacionar el centro corporal con la periferia, bien por la movilización y el masaje directo, bien a través de técnicas reflejas.

En general, debemos calmar los tejidos antes de tonificarlos.

La conciencia corporal y el movimiento

Utilizando técnicas de sensibilización y ejercicios sobre el movimiento y el ritmo, podemos conseguir que la persona conozca mejor las diversas partes de su cuerpo y las integre en un sentido global de unidad. El paciente puede “redescubrir” su cuerpo, integrando un nuevo esquema corporal y permitiendo mantener de una manera definitiva los cambios posturales conseguidos.

Diversas técnicas globales corporales afines a la filosofía terapéutica del concepto Mézières pueden enriquecer en gran medida nuestros tratamientos (3, 18, 19, 20).

Los estiramientos globales

Las posturas globales son posiblemente, el aporte terapéutico de Françoise Mézières más conocido en el ámbito de la fisioterapia. Los estiramientos globales activos, con contracción isométrica en amplitud externa, de las cadenas musculares hipersolicitadas, disminuyen la hipertonía y mejoran la extensibilidad, al tiempo que tonifican los músculos atrofiados (15). Este estiramiento activo, debe ser suave, progresivo y prolongado. Debe adaptarse al umbral de dolor y realizarse, en general, favoreciendo la espiración para relajar los músculos inspiradores.

Al comienzo del tratamiento, los estiramientos deben buscar la movilización y relajación tisular, para avanzar progresivamente hacia el estiramiento global activo.

El examen físico mezierista y la evolución clínica marcarán la evolución de la terapia,  con el objetivo final de una ganancia de extensibilidad cuantificable, cuando esto sea posible.

La gimnasia propioceptiva

Podemos decir que nuestro trabajo es, entre otras cosas, una Gimnasia Propioceptiva Global. Estudios científicos realizados en los últimos años demuestran que las vías propioceptivas y el cerebro, inscriben los cambios corporales y los guardan, continuamente y durante toda la vida, gracias a la neuroplasticidad. Además esta plasticidad del sistema nervioso, no sólo está presente en la edad infantil, sino que persiste en la edad adulta como lo atestiguan los avances científicos en neuro-rehabilitación (21, 22, 23).

El fisioterapeuta mezierista, en su trabajo de reeducación, no sólo modifica el sistema miofascial y la postura,  sino que se dirige especialmente a la propiocepción. Cuando ponemos en  tensión un tejido y  pedimos el control activo de las compensaciones insistiendo en la percepción corporal, lo estamos haciendo sobre todos los neuroreceptores situados en el interior del sistema miofascial (24, 25).

Con el tratamiento de reeducación global se obtienen cambios corporales visibles y cambios en los sistemas nerviosos central y vegetativo, no visibles, pero muy importantes. Cuando conseguimos que el paciente perciba los cambios adquiridos a lo largo de semanas o meses de tratamiento y los transforme en definitivos, llegamos a un integración cognitiva y global, que aporta grandes beneficios a su salud y bienestar, mejorando los procesos neuromusculares posturales y dinámicos; así como los patrones somáticos de estrés (26, 27).          

 

                                

Objetivos terapéuticos y técnicas de  tratamiento

Sin duda las posturas globales de estiramiento son las herramientas terapéuticas esenciales del Método Mézières y que lo diferencian de otras técnicas de fisioterapia.  

Si se utilizan de una manera personalizada, después de un examen riguroso analítico y global; huyendo de su uso estandarizado, los resultados terapéuticos son extraordinarios.

El tratamiento debe ser una terapia “a la carta”, que tenga en cuenta los máximos elementos posibles influyentes en la salud global del paciente.

Pero también podemos utilizar diversas técnicas manuales y conceptos de reeducación analíticos o semi-globales, que aplicados sobre ciertas regiones corporales claves y con objetivos terapéuticos concretos, enriquecerán enormemente el tratamiento global (Tabla II).

El tratamiento

Trabajo postural de base   (fig. 5).

El trabajo mezierista postural de base se inicia con la recolocación pélvica y de la cintura escapular. Se solicita al paciente, el control  activo que evite el ascenso y antepulsión de los hombros, un crecimiento axial a nivel occipital y todo ello, se realizará en el tiempo de la espiración, solicitando el descenso de esternón y parrilla costal. Esta postura global, permite equilibrar los bloques corporales, disminuir los excesos de lordosis y cifosis, y comenzar a reajustar las tensiones entre las cadenas miofasciales anteriores y posteriores. La recolocación guiada por el fisioterapeuta y la puesta en tensión global, gracias al mantenimiento activo realizado por el propio paciente pondrán en evidencia las tensiones musculares y sus compensaciones.

Tórax, cintura escapular y respiración (fig. 6).

El reconocimiento y liberación, de los patrones de tensión torácicos y de la cintura escapular, facilita el reequilibrio respiratorio y predispone para la corrección postural global. Este es un trabajo pasivo a nivel de la contracción muscular; pero activo desde el punto de vista de la conciencia corporal, que permite un reconocimiento de las restricciones respiratorias y de los patrones somáticos de estrés (6, 18, 26, 27, 29).

Tratamiento de la rectificación en charnela cérvico-dorsal y región cervical media (fig. 7).

En estos niveles de la columna vertebral, podemos encontrar una disminución de las curvas fisiológicas y pérdida de movilidad y rigidez. En estos casos, la combinación de técnicas de terapia manual locales con ejercicios rítmicos de movimiento, se hacen imprescindibles para restablecer las funciones posturales y dinámicas correctas. Este trabajo debe combinarse con los ritmos respiratorios, el dinamismo mandibular y la movilidad torácica y de cintura escapular (19, 20, 30, 31).

Región mandibular y respiración (fig. 8).

Es frecuente encontrar un exceso de tensión en los músculos mandibulares. Estas hipertonías deben tratarse con técnicas manuales específicas de inhibición y estiramiento, que permitan mejorar la función y estática mandibular. Pero también debemos valorar la repercusión en el nivel torácico  y de cintura escapular, en relación al patrón respiratorio dominante (15, 31, 32).

Región cervical y cráneo-mandibular (fig. 9).

Respetar la lordosis fisiológica cervical  y equilibrar las tensiones entre los sistemas miofasciales anteriores y posteriores será fundamental para conseguir la armonía cráneo-mandibular y cervical. La tracción axial occipital permite controlar el exceso de lordosis cervical  y la báscula posterior del cráneo. Debemos vigilar especialmente que, para conseguir este objetivo, el paciente no “reclute” en exceso el sistema muscular anterior. Los músculos hioideos, principalmente, pueden generar una tensión excesiva a nivel mandibular y comprometer los conductos de la región anterior del cuello (33).

Técnica miofascial para tipologías espiratorias (fig 10).

En los casos de tipologías de predominio miofascial anterior y de patrones espiratorios, el abordaje sutil de los patrones somáticos de tensión se hace imprescindible. Las técnicas de terapia manual suaves, unidas al trabajo de la conciencia corporal y del ritmo respiratorio, permitirán la liberación  progresiva de las estructuras miofasciales tensionadas y su incorporación al trabajo postural global (8, 16, 18, 27).

Lordosis fisiológica y ritmicidad respiratoria (fig. 11).

En aquellos casos en los que se presente una ausencia de las curvaturas fisiológicas a la vez que una insuficiente ritmicidad respiratoria, su recuperación e integración global será un objetivo prioritario del tratamiento. El ejercicio induce progresivamente la recuperación de las lordosis fisiológicas lumbar y cervical en el tiempo espiratorio, favoreciendo la inhibición de los músculos inspiradores hipertónicos y la relajación de los músculos profundos del raquis (32, 34).

Charnela tóraco-lumbar y región tóraco-pelvi-abdominal (fig. 12).

En la estabilidad y movilidad de esta gran región corporal, están implicados músculos tan importantes como diafragma, cuadrado lumbar, psoas, CMP, abdominales…la liberación de los sistemas miofasciales hipersolicitados y la mejora de la movilidad respiratoria, permitirá la equilibración de las charnelas dorso-lumbar y lumbo-sacra y facilitará la equilibración de las masas corporales torácica y lumbo-pélvico-abdominal en el posterior trabajo postural en carga (6, 18).

Trabajo postural global asimétrico    (fig. 13 y 14).

La puesta en tensión global de las cadenas miofasciales pone en evidencia los desequilibrios asimétricos corporales. Dentro de esta visión tridimensional de las alteraciones posturales, debemos “atrapar”  no sólo las compensaciones que se producen en el plano sagital, sino también las que se producen en el ámbito de las inclinaciones y rotaciones. La “caza” de estas compensaciones, al tiempo que se mantiene la libertad y fluidez de la respiración, es la esencia del tratamiento mezierista (13, 15, 16, 17). La asimetría corporal también pone en evidencia la necesidad de una reeducación global que tenga en cuenta las torsiones de las estructuras corporales (7, 8, 34).

Cadena posterior y estabilidad tóraco-lumbar (fig. 15).

El estiramiento activo de la gran cadena miofascial posterior, debe permitir al mismo tiempo, la activación de los músculos posteriores más profundos encargados de preservar la estabilidad lumbar y mantener la lordosis fisiológica. Debemos ser muy cuidadosos en evitar el exceso de extensión a nivel dorsal y cervical que puede conllevar este trabajo postural de gran valor tonificante y propioceptivo (14, 17).

Trabajo del pie y miembro inferior (fig. 16).

La reequilibración de la cadena articular del miembro inferior precisa de un trabajo específico en carga para ajustar las tensiones de las cadenas miofasciales. Este trabajo se debe complementar con técnicas analíticas y semi-globales de rearmonización en pie, tobillo, rodilla, cadera y pelvis. La unión de los conceptos terapéuticos analíticos y globales permite restaurar los ejes biomecanicos fisiológicos de la extremidad inferior (15, 35) y mejorar las correlaciones de ciertos parámetros angulares: versión pélvica, ángulo fémoro-pelviano, modificar el bloque torácico por un mejor posicionamiento de Th9 o modificar la concavidad lumbar (11).

Integración propioceptiva postural (fig. 17 y 18).

Los ejercicios posturales en carga permiten, cuando las cadenas musculares han recuperado la extensibilidad suficiente, tonificar lo músculos profundos del raquis, sin perder las correcciones posturales conseguidas. El tratamiento persigue que  el paciente integre en su nuevo esquema corporal, las libertades articulares y los cambios posturales adquiridos de una manera progresiva y definitiva, gracias a la neuroplasticidad (21, 22, 23). El paciente consigue con la práctica del Método Mézières mejorar los apoyos de los pies en relación a la posición de las rodillas y la pelvis. Se tonifican los músculos de las piernas, muslos y glúteos sin perjudicar el periné y fortaleciendo el abdomen. Gracias a la mejora del esquema corporal, el cambio postural conseguido se mantendrá con el paso del tiempo previniendo futuras lesiones.

DISCUSIÓN

Durante mucho tiempo el desconocimiento existente sobre el concepto Mézières de reeducación, especialmente en los países de lengua no francófona, ha generado en la profesión una idea errónea de dogmatismo y rigidez del método terapéutico. La discusión de algunos “viejos mezieristas” entre preservar la esencia y originalidad de los principios fundamentales del método, por un lado o abrirse a la inclusión de nuevos abordajes terapéuticos, por otro, está hoy en día totalmente desfasada. En este sentido, la orientación de la “Formación Método Mézières”, desde la muerte de su creadora en 1991, ha tenido una evolución hacia la inclusión de los nuevos conceptos biomecánicos y fisiológicos en el ámbito de la salud global, que sin duda permiten adaptar la terapia mezierista a la fisioterapia del siglo XXI (15, 16).

Los conceptos terapéuticos globales aportados por Mézières, no sólo son base de la terapéutica que lleva su nombre, sino que fueron adoptados como suyos, o formaron parte esencial, de diversos métodos o técnicas de fisioterapia desde los años 70 y 80 (8, 29, 30, 34, 36, 37, 38, 39).

Los principios de globalidad en fisioterapia son hoy en día incuestionables. Ello no impide que la metódica de la reeducación postural evolucione en base a los descubrimientos científicos y a las aportaciones desde otras escuelas o tendencias, que sin modificar los principios esenciales de globalidad, causalidad e individualidad, aporten una mejora en los tratamientos y un bienestar en nuestros pacientes.  Y esto es, en definitiva, el objeto principal de nuestro trabajo.

Por otra parte, las técnicas globales de fisioterapia son poco conocidas por los profesionales de la medicina y por la sociedad en general. Debemos profundizar en la labor de divulgación y demostración de nuestro trabajo. Siempre que sea posible, pues no es fácil en el ámbito de la salud global, este avance debe hacerse en la línea de la evidencia científica en fisioterapia.

CONCLUSIÓN

Nuestra postura y las curvas vertebrales son resultado de múltiples factores; genéticos, ambientales, psicosomáticos, viscerales, traumáticos…; pero, en cualquier caso, el rol del sistema miofascial  en las alteraciones posturales es fundamental.

El fisioterapeuta mezierista tiene la capacidad, actuando sobre este sistema miofascial, de rearmonizar numerosos parámetros angulares: cambiar el valor cuantitativo de una versión pélvica, del ángulo fémoro-pelviano, modificar el bloque torácico por un mejor posicionamiento de Th9 o recuperar una lordosis fisiológica perdida, por ejemplo. Pero también puede mejorar los ritmos corporales, la circulación, la respiración, el equilibrio vegetativo o los patrones somáticos de estrés… Para que esto sea posible el fisioterapeuta debe plantear una terapia estrictamente personalizada y adaptada al paciente.

Destaquemos, para finalizar, las  ideas esenciales en el tratamiento mezierista del raquis en el plano sagital:

  • La terapia debe adaptarse al terreno de base individual de cada persona, funcional/estructural y a sus espectativas como paciente/cliente.
  • La pérdida de lordosis/cifosis fisiológica es un gran factor de inestabilidad articular de la columna vertebral en todos sus niveles tanto o más que las hiperlordosis/hipercifosis.
  • La recuperación de la movilidad y ritmicidad vertebrales, deben ser un objetivo prioritario dentro del tratamiento.
  • Será fundamental liberar/equilibrar los problemas locales, para poder incorporar la zona bloqueada al trabajo propioceptivo global a lo largo del tratamiento.
  • El potencial de salud de la columna vertebral se puede medir por la posibilidad de asumir los cambios posturales y dinámicos, así como los excesos de carga, con el mínimo dolor y la máxima estabilidad articular.

El objetivo final del tratamiento es, respetando los antecedentes patológicos, restaurar al máximo posible la fisiología funcional/normal de la columna vertebral y la dinámica respiratoria , permitiendo la libertad del movimiento y la mejora postural.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Staffel, F. Die menschlichen Haltungstypen und ihre Beziehungen zu den Rückgratverkrümmungen. Wiesbaden: Bergmann, 1889.
     
  2. Lovett  R.W. Round shoulders and faulty attitude: a method of observation and record, with conclusions as to treatment. J Bone Joint Surg. Am. 1902; s1-15:358-385.
     
  3. Alexander, F. M. The Use of Self. Long Beach, CA: Centerline Press, 1932.
     
  4. Mezières F. La gymnastique statique. Paris, Vuibert, 1947.
     
  5. Mezières F. Révolution en Gymnastique Orthopédique. Librairie Amédé    Legrand et Cie, 1949.
     
  6. Rolf I.P. Rolfing: Reestablishing the Natural Alignment and Structural Integration of the Human Body for Vitality and Well-Being. Healing Arts Press. 1979.
     
  7. Piret S., Beziers, M. La coordination motrice. Paris, Masson, 1971.
     
  8. Struyf Denys G. Les chaînes musculaires et articulaires. Bruxelles. Ictgds., 1979.
     
  9. Duval-Beaupère G, Schmidt C, Cosson P.  A Barycentremetric study of the sagittal shape of spine and pelvis: the conditions required for an economic standing position. Ann Biomed Eng, 1992; 20, 451-462.
     
  10. Mangione P, Sénégas J.  L’équilibre rachidien dans le plan sagittal. Rev Chir Orthop, 1997; 83, 22-32.
     
  11. Ramírez J, Revilla JR. Análisis global del equilibrio sagital del raquis. Rev. Cient. Iberoam. Fisioterapia Mezierista, 2008;1:12-19. 
     
  12. Mézières F. Originalité de la Méthode Mézières.  Paris. Ed.  Maloine, 1984.
     
  13. Struyf Denys, G. El manual del mezierista. Tomo I y II. Barcelona: Ed. Paidotribo; 1998.
     
  14. Souchard Ph.E.  Méthode Mézières. Bases scientifiques. Principes mecaniques. Tecnique. París. Ed. Maloine, 1979.
     
  15. Patté, J. Las evoluciones del Método Mézières desde los orígenes de su descubrimiento. A: XIº Congreso Internacional sobre el Método Mézières.   Barcelona: Libro conferencias, 2006, 74-82.
     
  16. Bessou, G. Contribución del Método Mézières al tratamiento de las alteraciones morfoestáticas y sus patologías. A: XIº Congreso Internacional sobre el Método Mézières. Barcelona: Libro conferencias, 2006, 10-21.
     
  17. Revilla J.R. Ramírez  J. Armonía corporal con el Método Mézières. Rev. Cuerpomente. 2007; 178: 58-63.
     
  18. Alexander, G. La eutonía; Un camino hacia la experiencia total del cuerpo. Buenos Aires. Ed. Paidós, 1979.
     
  19. Ehrenfried, L. De l’éducation du corps à l’équilibre de l’esprit. Paris. Aubier Montaigne, 1967.
     
  20. Feldenkrais M. Awareness through movement. New York. Harper and Row. 1972.
     
  21. Angulo R, Mckay S. Neuroplasticidad, trabajo propioceptivo y reeducación postural.  A: XIº Congreso internacional  AMIK. Barcelona: Libro conferencias, 2006, 29-35.
     
  22. Lieber, R.L. (2002). Skeletal Muscle structure, Function, and Plasticity: The physiological basis of rehabilitation, 2nd Ed. Lippincott Williams & Wilkins, Chapters 4, 5, pp 173-286.
     
  23. Woollacott, MH, Shumway-Cook, A. (2002). Attention and the control of posture and gait: A review of an emerging area of research. Gait and Posture, 16, 1-14.
     
  24. Bricot B. “Postura normal y posturas patológicas ” [en línea]. Revista IPP. Núm. 2 (2008). <http://www.ub.edu/revistaipp/bricot_n2.html&gt;. ISSN 1988-8198.
     
  25. Roll R., Kavounoudias A., Roll J.P. Contribution additive des afférences cutanées plantaires et proprioceptives musculaires au maintien de la posture érigée humaine. In Pied équilibre et mouvement. Ph Villeneuve, Masson, Paris, 2000.
     
  26. Damasio A. El error de Descartes. Barcelona. Ed. Crítica, 2006.
     
  27. Keleman S.  Anatomía emocional.  Ed. Desclée de Brouwer; 1997.
     
  28. Wydra G. Zur Problematik von Normen in der Bewegungstherapie. Krankengymnastik – Zeitschrift für Physiotherapeuten, 56, 2004, 2280 –2289.
     
  29. Bertherat, T. El cuerpo tiene sus razones. Barcelona. Ed. Paidós, 1986.
     
  30. Calais-Germain B. Anatomía para el movimiento. Barcelona. Ed. Liebre de Marzo, 1994.
     
  31. Campignon Ph.  Respir-actions. Bruselas. Ed. Philippe Campignion, 1996.
     
  32. Upledger John E. Terapia Cráneosacra T. I y II. Barcelona. Ed. Paidotribo, 2004 y 2006.
     
  33. Rocabado M. The importance of soft tissue mechanics in stability and instability of the cervical spine: a functional diagnosis for treatment planning. The journal of craniomandibular practice, 1987; 5, nº1.
     
  34. Busquet L. Las Cadenas Musculares. Tomos I a V. Ed. Paidotribo.
     
  35. Revilla J.R. Ramírez  J. Las cadenas articulares y miofasciales en el síndrome fémoro-patelar. Análisis y tratamiento por el Método Mézières. A: XIº Congreso Internacional sobre el Método Mézières. Barcelona: Libro de conferencias, 2006, 42-46.
     
  36. Nisand, M. Geismar S. La Méthode Mézières un concept révolutionnaire. Ed. Josette Lyon, Paris, 2005.
     
  37. Bienfait M. La reeducación postural por medio de las terapias manuales. Barcelona. Ed. Paidotribo, 1997.
     
  38. Souchard,P. Método del campo cerrado. Ed.Maloine, 1994.
     
  39. Verkimpe-Morelli N. Bienfait M. Harmonisation statique globale : Méthode des 3 équerres. Ed. Verlaque, 1990.